La fresa peruana traza su hoja de ruta para convertirse en el próximo referente de la agroexportación
Inspirados en los casos de éxito de la palta y el arándano, el sector agrícola peruano apunta a transformar a la fresa en un nuevo producto bandera de exportación en los próximos cinco años. Sin embargo, el diagnóstico presentado durante el Primer Congreso Internacional de Fresa 2026, realizado en la Universidad Nacional Agraria La Molina (UNALM), advirtió que el desafío no radica únicamente en sumar superficie sembrada, sino en resolver brechas estructurales de productividad, asociatividad e inocuidad.
Actualmente, la cadena se caracteriza por una alta atomización de pequeños agricultores, limitado acceso al crédito, débil poder de negociación e impactos significativos por plagas y enfermedades que encarecen los costos operativos.
Manejo integrado de plagas e investigación aplicada
Especialistas del Servicio Nacional de Sanidad Agraria (Senasa) remarcaron que el acceso a mercados internacionales de alto valor dependerá directamente de la sanidad e inocuidad del fruto. Para ello, impulsarán planes de Manejo Integrado de Plagas (MIP), reduciendo la dependencia de insumos químicos a través de herramientas de control biológico y prevención.
Asimismo, Senasa destacó la urgencia de articular al sector productivo con las universidades y centros de investigación. El objetivo es transferir conocimiento científico directo a las parcelas para resolver problemas fitosanitarios concretos y estandarizar la calidad de la fruta en origen.
Asociatividad y financiamiento: El modelo Agroideas
Desde Agromercado enfatizaron que la atomización castiga la rentabilidad del pequeño productor. La asociatividad se perfila como la vía indispensable para consolidar oferta exportable, reducir costos en la compra de insumos, contratar asistencia técnica especializada y acceder a compradores de mayor escala.
Fidel Castro, representante de Agroideas, detalló que la entidad ya cofinancia 7 planes de negocio enfocados en la fresa, involucrando una inversión superior a los S/ 2,2 millones en beneficio directo de más de 160 familias en Cajamarca, Apurímac, Cusco y Moquegua.
“Productores que incorporaron asistencia técnica, equipamiento y tecnología a través de estos planes de negocio lograron triplicar su productividad por hectárea”, precisó Castro, demostrando que la incorporación de tecnología transforma la rentabilidad del cultivo.
Mercados y articulación institucional
Por parte del Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (MIDAGRI), Franklin Suárez señaló que el Estado dispone de herramientas de financiamiento reembolsable y no reembolsable para acompañar la infraestructura y tecnificación del sector.
El reto para el próximo quinquenio será alinear esta oferta institucional con una estrategia comercial clara, identificando nichos de mercado internos y de exportación capaces de absorber volúmenes crecientes a precios sostenibles, construyendo la logística necesaria para consolidar a la fresa en la oferta agroexportadora de Perú.
Fuente: RevistaLombriz