Fitopatología: La necesidad de un diagnóstico oportuno

El análisis técnico revela que la identificación visual es insuficiente frente a complejos fúngicos, bacterianos, víricos y nematológicos.
Abril 28, 2026

Por Noemí Varas, Especialista en nematología y fitopatología, Gerente General de Laboratorio Agrícola Biaster

El escenario fitopatológico actual exige transitar del “tratamiento por síntoma” a la prescripción basada en evidencia. Según hemos observado, la variabilidad de patógenos desde hace más de 16 años, no solo responde a factores climáticos, sino a una evolución en la sensibilidad de las poblaciones microbianas.

La campaña 2025 no solo se definió por los volúmenes exportados, sino por la presión biológica que los cultivos han debido soportar. Hemos procesado muestras de tejido vegetal y suelo provenientes de Piura, Lambayeque, La Libertad, Lima, Ica, Arequipa, parte sierra y selva de nuestro país y el diagnóstico es claro: los patógenos han evolucionado en su comportamiento debido a la variabilidad climática, exigiendo estrategias de control basadas en diagnósticos oportunos y no solo en sintomatología visual.

El análisis técnico revela que la identificación visual es insuficiente frente a complejos fúngicos, bacterianos, víricos y nematológicos. Mediante el uso de técnicas microbiológicas y tecnología molecular por PCR se permite:

  • Detección temprana en material de propagación: descartar e identificar a estos cuatro grupos de patógenos en tejido vegetal antes de ser empleados como material de propagación (semillas, esquejes, plántulas o injertos) es la decisión técnica más rentable que puede tomar un agricultor o empresa agrícola. En fitopatología, se dice que “es más barato comprar sanidad que combatir la enfermedad”.

Si el material de inicio está limpio, se retrasa el inicio de cualquier enfermedad. Al empezar con carga cero, los patógenos externos tardarán más tiempo en colonizar el cultivo, lo que da una ventana de protección natural mucho más amplia.

  • Diferenciación de cepas: en la actualidad, bajo nuestra experiencia en ensayos a nivel de laboratorio evaluando la efectividad de diferentes ingredientes activos para el control de distintos hongos fitopatógenos, hemos podido detectar la presencia de cepas resistentes a ciertos ingredientes activos químicos, lo cual causa mucha preocupación, pudiendo distinguir entre variantes de cepas como Botrytis cinerea o Phytophthora sp que presentan distintos niveles de agresividad.
  • Pruebas In Vitro de sensibilidad: son una excelente herramienta para determinar la dosis inhibitoria mínima para evitar aplicaciones sub-óptimas que aceleren la resistencia.
  • Validación de bioinsumos: En un mercado creciente de nuevas alternativas de tipo biológico y orgánico (como Bacillus subtilis, Bacillus thuringensis, Trichoderma sp, extractos vegetales como ajo, marigold, orégano, ricinus, etc), los ensayos de Biaster certifican la capacidad real de control sobre el “patobioma” específico en diferentes cultivos como vid, palto, arándanos, banano, maracuyá, mango, solanáceas, etc.

A continuación, profundizaré en los cuatro frentes biológicos críticos: hongos, virus, nematodos y bacterias.

Enfermedades fúngicas: la amenaza latente

A. Cylindrocarpon sp, “Pie negro” en vid
Uno de los patógenos más críticos y subestimados en el cultivo de palto y vid, es el denominado complejo de la “Pudrición negra de la raíz” o “Pie negro”, y suele ser confundido con la tristeza del palto (Phytophthora cinnamomi). Su importancia radica por su capacidad para atacar plantas en etapa de vivero y recién trasplantadas al campo y puede causar mortalidades superiores al 50% en lotes de producción si el sustrato está contaminado.

Entre los síntomas se puede mencionar que las raíces jóvenes presentan lesiones de color marrón oscuro a negro intenso, de apariencia seca y quebradiza. A diferencia de Phytophthora, que causa una pudrición acuosa, Cylindrocarpon genera una necrosis seca que destruye las raicillas absorbentes. En estados avanzados, la corteza de la raíz principal puede desprenderse fácilmente.

B. Enfermedades de madera: el asesino silencioso
El “Complejo de hongos de la madera” (Lasiodiplodia theobromae, Phaeoacremonium, Phaeomoniella) es la principal causa de muerte regresiva en parrones mayores de 5 años, antiguamente en Red Globe, y ahora hace su reaparición en variedades nuevas de menos de 5 años. Como observación, destaco que las heridas de poda de la campaña anterior, sumadas al estrés hídrico post-Yaku (2023-2024), aceleraron la colonización vascular, provocando un impacto importante en la calidad y producción de la vid.

A diferencia de enfermedades estacionales como el oídio o el mildiu, este complejo ataca la estructura permanente de la planta, comprometiendo su supervivencia a largo plazo.

Resultados de laboratorio de diagnosis en vid

Virosis: La barrera invisible para la productividad

A menudo subestimados en Perú, los virus en la actualidad están cobrando relevancia debido a la exigencia de las casas genéticas (breeding programs) y la necesidad de fruta con coloración perfecta. Un virus no se cura; se gestiona o se erradica.

A. Grapevine Leafroll-associated Viruses (GLRaV – Virus del Enrollamiento)
Hemos correlacionado directamente problemas de falta de color y bajos grados Brix en variedades rojas (Crimson, Allison, Sweet Celebration) con altas cargas virales de GLRaV-3. El virus bloquea el floema, impidiendo la translocación de azúcares a la baya.

La presencia persistente de Planococcus ficus (chanchito blanco) y Pseudococcus ha facilitado la dispersión del virus entre plantas sanas y enfermas. El control del vector es, en esencia, el control del virus.

B. Grapevine Fanleaf Virus (GFLV – Virus del Entrenudo Corto)
Detectado principalmente en menor incidencia que GLRaV-3, se trata de un virus que causa deformación de hojas y racimos (corrimiento). En Biaster utilizamos la técnica PCR para diagnosticar su presencia, siendo una de las principales etapas de diagnosis, la selección de sarmientos en campo para material de propagación en vivero, un punto crítico de propagación de la enfermedad, que es monitoreado por los viveros como estrategia preventiva.

Por otro lado, es también indispensable que los plantines pasen por un estudio de diagnóstico antes de su trasplante, así como la ejecución de un plan de monitoreo mínimamente anual, y la eliminación o erradicación de plantas diagnosticadas como positivo.

Falta de color en racimo de vid variedad Allison (GLRaV – Virus del Enrollamiento Positivo)

Nematodos fitoparásitos: el enemigo bajo el suelo

La salud radicular es el motor de la planta. En los últimos 6 años, la gestión de nematodos ha sido crítica debido a la reconversión varietal sobre suelos ya “infestados” (replante), en muchos casos de forma negligente con la permanencia del sistema radicular antiguo invadido al lado de la nueva plantación.

A. Meloidogyne spp. (Nematodo del nudo)
Sigue siendo el género más prevalente en la costa peruana. Entre los daños observados puedo destacar la formación de agallas que interrumpen el flujo de agua y nutrientes. En zonas arenosas de Ica y Villacurí, las poblaciones de Meloidogyne sp superan los umbrales de daño económico, alcanzando poblaciones de hasta 5000 ind/100cc de suelo en etapas críticas de crecimiento radicular.

De esta manera, no basta con saber que hay Meloidogyne. Es vital identificar la especie (M. incognita, M. javanica, M. arenaria) mediante PCR, ya que la resistencia de portainjertos como Salt Creek podrían variar su respuesta según la especie del nematodo. Cabe mencionar que hemos detectado la presencia de altas poblaciones, con síntomas mínimos aparentes. Sin embargo, en las evaluaciones de laboratorio podemos detectar una alta cantidad de masas de huevos que pasan desapercibidos a simple vista, lo que significa que un diagnóstico visual por conteo de nódulos no es eficiente, siendo indispensable tener un dato cuantitativo confiable para tomar decisiones acertadas sobre el manejo.

B. Rotylenchulus spp. (Nematodo reniforme)
Existe otro género, el “Rotylenchulus sp”, que viene ganando importancia en suelos francos por ser tan dañino como Meloidogyne sp pero que se especializa en pasar desapercibido. El síntoma que provoca, denominado “Escoba de bruja”, es capaz de dejar un sistema radicular sin raíces absorbentes, influyendo de esta forma en la toma eficiente de agua y nutrientes, con repercusiones en la producción.

C. Xiphinema spp. (Nematodo Daga)
Su importancia radica en su rol como vector del virus GFLV. Hemos notado un incremento de poblaciones en suelos francos, pero a diferencia de Meloidogyne, este nematodo ectoparásito no ingresa a la raíz. Sin embargo, la picadura de ciertas especies transmite virus y debilita los ápices radiculares, haciéndola susceptible al ataque de hongos fitopatógenos. Ya contamos con reportes de la presencia de este género en campos con presencia de virus en vid.

Síntomas por nematodos fitoparásitos en raíces de vid.

Bacterias fitopatógenas

Aunque históricamente el arándano y vid han sido más afectados por patógenos fúngicos, en los últimos cinco años la incidencia de bacteriosis ha ganado relevancia epidemiológica debido al cambio climático y al intercambio global de material vegetal.

A. Agrobacterium tumefasciens (Agalla del cuello) en vid
El síntoma característico son tumores o agallas a nivel del cuello y raíces. Los síntomas aéreos no son evidentes a nivel de vivero, pero en plantas nuevas y posterior al trasplante, se evidencia una clorosis y enrojecimiento en las hojas, disminución en el crecimiento y eventualmente la muerte de la planta.

En este último año hemos incorporado el servicio de secuenciación de esta bacteria para su identificación molecular, otorgándole mayor precisión al diagnóstico. Y en la actualidad se muestra con incidencia creciente en el tiempo.

Agallas en cuello de vid por Agrobacterium tumefasciens.

Adicionalmente hemos implementado pruebas de patogenicidad de cepas provenientes del cultivo de arándano y vid, que han permitido comprobar la presencia de cepas infectivas que posteriormente se enviaron a secuenciar.

Prueba de patogenicidad en hojas de Kalanchoe con cepas de Agrobacterium tumefasciens.

Después de nuestra larga trayectoria -más de 16 años-, puedo afirmar que la sanidad vegetal moderna no admite “disparar o tomar decisiones a ciegas o apagar incendios”. La campaña 2025 nos enseña que la integración de datos es el nuevo estándar, por ejemplo: Un análisis de suelo que reporta nematodos debe cruzarse con un análisis de nutricional en hoja. Un diagnóstico fitopatológico de hongos en planta completa debe cruzarse con el historial de nematodos fitoparásitos.

Como Laboratorio Agrícola Biaster, invitamos a los productores y empresas agroexportadoras a considerar a los laboratorios de diagnóstico fitosanitario, como un eficiente aliado estratégico en el manejo eficaz y sostenible de los cultivos. Un diagnóstico preventivo y certero permite garantizar el logro de sus objetivos en cuanto a calidad y productividad. Un diagnóstico oportuno y bien hecho por expertos no es un gasto, sino una inversión de mitigación de riesgos. El diagnóstico preciso reduce el índice de aplicaciones fallidas en un 15-20%, optimizando el uso de moléculas sistémicas y de contacto según la carga real de inóculo detectada en laboratorio.