Las nuevas variedades de uvas y arándanos lideran solicitudes para protección vegetal en Perú
Cada vez hay más preocupación por el desarrollo genético de variedades vegetales en el Perú. Así, en el 2024, el Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual (Indecopi) recibió 51 solicitudes de certificados de obtentor para proteger nuevas variedades vegetales, un 82% más que el año anterior.
Entre las especies con más solicitudes, destacan dos frutas líderes en la exportación global: las uvas y los arándanos, con 14 y 12, respectivamente. Además, se presentaron solicitudes de certificados de obtentor de nuevas variedades de fresa, limón, mandarina, olivo, ajo, mango y tomate.
En esa línea, el Indecopi explicó que el certificado de obtentor es un derecho de propiedad intelectual que otorga exclusividad para comercializar nuevas variedades vegetales obtenidas luego de un proceso de investigación y desarrollo, permitiendo a su titular recuperar la inversión realizada.
Precisamente, para seguir impulsando esta tendencia, la Dirección de Invenciones y Nuevas Tecnologías del Indecopi lanzó el programa Pro Obtentor 2025, una iniciativa que brinda asesoría gratuita a empresas, investigadores e instituciones interesadas en registrar y proteger sus variedades vegetales, incentivando así el desarrollo tecnológico y la investigación agraria dirigida a fortalecer un sistema de producción sostenible.
El programa estará disponible durante todo el 2025 en la modalidad de ventanilla abierta. Para más información puede consultar el Reglamento en https://tinyurl.com/eh65ywyc solicitar una charla/reunión informativa en https://tinyurl.com/obtentor2025 o consultar sobre la asesoría personalizada escribiendo a cminaya@indecopi.gob.pe o llamando al (01) 224-7800, anexo 3826.
De esta forma, destacan que las nuevas variedades vegetales amplían la oferta para los consumidores y fortalecen la seguridad alimentaria. Además, muchas de estas requieren menos agua, resisten mejor el clima y las plagas, y optimizan el uso del suelo, contribuyendo a una agricultura más sostenible.