Manejo del magnesio en las condiciones de la costa peruana
El magnesio es un macroelemento importantísimo en toda la cadena del metabolismo de la planta. Fiebre de primavera, brotaciones irregulares, sobre raleos, reservas pobres o excesivas, sobre raleos en flor, palo negro o falta de brix, son cada vez más frecuentes en toda la costa del Perú.
Por Gonzalo Allendes Lagos.
Ing. Agr. PUCV. MBA EOI. Dpl. Fertirrigación UdeC.
Consultor Internacional en fruticultura y nutrición vegetal.
El avance de la uva de mesa en Perú en los últimos 15 años ha sido espectacular, hoy ya es el principal exportador de este producto, desde cuando reemplazó -hace aproximadamente dos años- a Chile de este trono.
Este avance se produce por varios factores, entre los más importantes, partiendo por el clima, ya que Perú puede producir desde Piura hasta Arequipa. Una oferta climática que, de norte a sur, ofrece una ventana de cosecha que va de junio a diciembre, aunque tiene el potencial para producir todo el año. Además, con una gran velocidad de crecimiento de las plantas, lo que les permite producir un volumen importante ya a los 12 o 14 meses desde plantación.
Así mismo, destaca su cultura empresarial, lo que se puede resumir en que, si el negocio es rentable, la magnitud de la inversión será alta, pero lo que no es rentable, se eliminará pronto. Esta mentalidad llevó a Perú a renovar rápidamente variedades, que, aunque nuevas, eran poco productivas. Es así que el recambio varietal se completó en muy pocos años y junto a las antiguas variedades, también salieron variedades licenciadas cuando a los 2 o 3 años no se vio algo interesante. Estas últimas se cambiaron por otra variedad que sí ofrecía productividad, calidad y mercado.
A la oferta climática y cultura empresarial los acompaña una alta productividad, la que se traduce en que hoy es normal optar por hasta más de 5.000 cajas/ha, algo antes impensado. Cuando la productividad acompaña con buenos precios la rentabilidad es más fácil de lograr.
Entre los factores del éxito, también destaca técnica y gestión, ya que la experiencia ganada en años anteriores llevo a este recambio en forma natural adaptándose rápidamente a los nuevos desafíos. Si bien este último punto ha sido una fortaleza, no ha dejado de ser el mayor desafío.
LAS VARIACIONES CLIMÁTICAS Y EL ELEMENTO OLVIDADO
Hace dos años el embate de El Niño nos enseñó que las variaciones de clima pueden afectar negativamente la productividad y nos reoriento a observar todo desde otro prisma. Volvimos a mirar la fisiología y su importancia como base de los manejos. La nutrición durante años se ha mirado como aplicar unidades de fertilizante de acuerdo con la productividad, algunos -más avezados- la distribuyen en el ciclo fenológico, pero esta forma de trabajar muchas veces no comulga con la fisiología ni con la respuesta que esperamos a partir de un plan de fertilización.
Por esto, problemas como fiebre de primavera, brotaciones irregulares, sobre raleos, reservas pobres o excesivas, sobre raleos en flor, palo negro o falta de brix, cada vez son más frecuentes en toda la costa del Perú. Todos culpan al nitrógeno o a la falta de potasio… todos los equipos técnicos responden con aplicaciones de diversos productos, en algunos casos con poca o nula respuesta. Durante estos años, a mi parecer, el elemento olvidado o no trabajado en forma concienzuda ha sido el magnesio.
EL MAGNESIO ES IMPORTANTÍSIMO
El magnesio es un macroelemento importantísimo en toda la cadena del metabolismo de la planta, del total, solo un 10 a 20% estará presente en la clorofila, en otras palabras, usado para producir los azucares necesarios para el metabolismo, pero no solo en la producción, sino también a través de la fosforilación (ver molécula de clorofila).
Figura 1: Moléculas de clorofila

El resto, del 80 al 90%, trabaja en otras importantes funciones. Por ejemplo, es uno de los principales actores en la producción de nitrógeno proteico, por lo que su deficiencia aumenta el nitrógeno no proteico. En otras palabras, el amonio, responsable de desórdenes como fiebre de primavera, sobre raleos y palo negro. El magnesio está detrás del control de estos desordenes. También trabaja en la Glucolisis, en el ciclo de Krebs y la producción de ATP, o sea, en la energía necesaria para todos los procesos. Además de ser un activador enzimático bastante comprobado.
Sorprende ver cómo otros elementos son de preocupación general y que poca importancia se otorga al magnesio. Pero, sobre todo en el caso de las variedades nuevas, altamente productivas, en que llegar a valores de 0,3 a 0,4% es prácticamente imposible, pese a que eran normales en variedades tradicionales. En las nuevas, lo normal es estar en valores de entre 0,15 a 0,25%. En mi opinión, muchos problemas se originan en tener y mantener niveles bajos de este elemento a nivel foliar.
“Es mucho más difícil trabajar el magnesio en Ica que en Villacurí”.
FACTORES QUE INCIDEN LA DEFICIENCIA
La absorción de este elemento es mayoritariamente por flujo de masas y es dependiente del riego y de la actividad radicular. En una segunda escala depende de los aportes externos. Los primeros aportes provienen del suelo y el agua de riego, pero en las condiciones de la costa peruana el aporte del suelo es bajo, cuando se compara con regiones con suelos más pesados y con más elementos, como son los casos de Chile, México y California. Esta condición -de suelo arenoso- deja al agua de riego como uno de los principales actores en la disponibilidad de este elemento.
A continuación, se compara el agua de riego de dos zonas productivas del sur de Perú.
Calidad media del agua de riego de Ica versus la Pampa de Villacurí.

Es posible observar que la calidad del agua de riego es absolutamente distinta, pese a que es lógico a primera vista, es normal encontrar programas de fertilización exactamente iguales, pese a la diferencia en la calidad del agua, la que oscila entre 80 a 120 UMgO, la pregunta de sentido común será, ¿la fertilización tendrá la misma respuesta si la calidad del agua es tan distinta? La respuesta es clara: NO
En el ejemplo, si observamos el agua de riego en la zona de Ica, el aporte de Oxido de Magnesio (MgO) oscila entre 396 a 594 UMgO/ha/año y en el otro caso, Villacurí, oscila entre 1,980 a 2,970 UMgO/ha/año. Si bien -en ambos casos- la necesidad del cultivo está cubierta por el aporte de agua de riego, será mucho más fácil llegar al objetivo en el caso de Villacurí. Para Ica, sería lógico pensar en 100 UMgO por sobre un programa típico; lo que correspondería a sumar -aproximadamente- un 20% más del aporte del riego, lo que podría incidir positivamente. Y en caso de Villacurí no debería superar el 7% extra del aporte total del agua de riego. Esto puede verse muy bien, pero la verdad es que no funciona así y que es mucho más difícil trabajar el magnesio en Ica que en Villacurí. La pregunta es, ¿por qué?

Hojas con deficiencia de magnesio Ica.
La respuesta está en las relaciones catiónicas, como observamos de los análisis en Ica, la relación Ca/Mg es muy favorable al calcio y en Villacurí es más favorable a Magnesio. Observar estar relaciones, no solo para estos elementos, sino para todos, nos ha dado las luces necesarias para trabajar estrategias diferenciadas con excelentes resultados. Hay gran cantidad de mitos en agricultura, uno de ellos es cuando se afirma: “sí, hay harto, pero no está disponible” o “está bloqueado” eso no es verdad, el bloqueo no existe. Si el elemento se mide en su forma iónica, está disponible. ¿Qué puede indisponibilizarlo? Un medio que favorezca que el elemento precipite, como un alto contenidos de bicarbonatos o carbonatos en pH sobre 7,5. Pese a lo dicho, aun en estas condiciones, gran parte de estos elementos siguen estando disponibles. Es por esto, que mantener actividad radicular es tan importante.
Otro factor que juega en contra de la absorción de magnesio es el abuso de la fertilización potásica. Frecuentemente vemos programas de 500, 600 y más unidades de K2O y lo peor, consultores que lo recomiendan como si fuera una solución. Si abusamos de la fertilización potásica y, además, el suelo comienza a tener más del 5% de la distribución de sus bases con potasio, ya la disponibilidad de magnesio podrá verse afectada.

Huertos sombríos pueden favorecer deficiencias.
Mantener fertilizaciones en unidades repartidas de manera uniforme, de acuerdo con una planilla preestablecida, no responde a la realidad respecto del agua de riego y el suelo. Se debe profundizar en este problema y trabajar en concentración (meq/l) y distribuirlas de acuerdo con la fenología. En lo personal, no me gusta fertilizar los cationes en un mismo riego, pero todo puede funcionar cuando se usan las concentraciones idóneas (no relaciones en unidades, este idioma no lo conocen las plantas). Estas estrategias funcionan cuando se auditan, la necesidad de análisis foliares constantes es una realidad y ayudan bastante. Personalmente hace dos años trabaje en la realización de estándares foliares -para la realidad de Perú- en las cuatro variedades más importantes. Seguirlos será de gran ayuda para obtener fruta de calidad.
Todos los técnicos de la industria conocen -más o menos- los requerimientos de magnesio de un parrón, dada la experiencia de Flame, Red Globe o Thompson. Pero hoy nos enfrentamos a variedades más productivas, dos y hasta tres veces más kilos por hectárea y NO PODEMOS SEGUIR CON EL MISMO PLAN DE FERTILIZACIÓN. Estas variedades necesitan y consumen más, por lo que hay que trabajar lo presupuesto y entender qué se necesita.
“Volvimos a mirar la fisiología y su importancia como base de los manejos”.
ESTRÉS CLIMÁTICO
Los últimos tres años nos han enseñado que, ante clima adverso y condiciones estresantes, el consumo de azucares será mayor, y, por lo tanto, el de magnesio. Hemos visto que la respuesta a distintos productos antiestrés puede variar, dependiendo de los valores de magnesio que presente el parrón. Además, hemos visto que la variación de reservas en raíz, sobre todo de almidón, se asocia a los contenidos de magnesio foliar. En la zona de La libertad hemos recuperado parrones con muy mala brotación y productividad, por tener mala relación almidón/arginina, con una buena estrategia de magnesio desde brotación en adelante.

Palo Negro en distintas variedades. Una de las causas posible la deficiencia de magnesio.
“Trabajar una buena nutrición magnésica depende de una buena estrategia”.
PROPUESTA DE ESTRATEGIA DE NUTRICIÓN MAGNÉSICA
Trabajar una buena nutrición magnésica depende de una buena estrategia, la que debe abordar distintos aspectos. Los ejes que trabajamos son los siguientes:
Fertilización por concentración. Es muy importante trabajar las correctas relaciones Ca/Mg desde el agua de riego, pero -sobre todo- de la zona radicular, que es donde se producirá la absorción. Es decir, separada de otros cationes, como Calcio o Potasio, para no generar antagonismos.

Deficiencia de Magnesio severa Piura, 2023.
Trabajar el fertirriego con magnesio desde temprano. Se debe aplicar magnesio, desde brote de 20 cm en adelante, ya que será más fácil trabajar un brote con buenos niveles desde el inicio y concentrar esfuerzos hasta cosecha. Hemos visto buenos resultados en aumento de absorción con el apoyo de ácidos carboxílicos de tipo aromáticos junto con los fertilizantes magnésicos. El magnesio desde brotación es el mejor aliado para la fiebre de primavera y para el manejo del amonio sobrante dentro de la planta (no el molibdeno).
Realizar una fertilización foliar efectiva y repetitiva. Efectiva es que se observe que se mantienen o aumentan los niveles foliares. La clave está en contar con productos de calidad, buena concentración en las aplicaciones y tomando en cuenta todos los principios para la absorción foliar (mojamiento, uso de surfactantes, pH de la solución, aplicación con luz desde temprano y no exceso de temperatura, etc.); evaluar con análisis foliares periódicos y reaccionar ante estrategias que no cumplan el objetivo (posibilidad de cambiar), o sea, estrategias que mantengan valores bajos o muy bajos.
Repetitividad. La clave para observar respuestas en aplicaciones foliares de macroelementos es la repetitividad, dado que la variación en absorción no cambia mucho entre elementos y la necesidad de un macroelemento es alta. La repetición de las aplicaciones debe ser la estrategia, al menos 5 a 7 vueltas por campaña.
Manejo de la luz. Mientras tengamos hojas “trabajando” la gestión del magnesio será optima, además de evitar hojas parasitas, que fomentan el aumento de amonio y sus consecuencias negativas, dependiendo del estado fenológico.
El magnesio es muy importante, así como lo es trabajar el resto de los elementos en forma responsable, con ciencia y conciencia.