Niño Costero 2026: Alerta se extiende hasta noviembre y pone bajo presión al arándano peruano

Con la confirmación del ENFEN de que El Niño Costero se extenderá hasta noviembre, la industria del arándano en Perú entra en una fase de "resiliencia total". No es solo el clima, es la capacidad de respuesta de todo un sistema.
Marzo 5, 2026

El reciente informe de la Comisión Multisectorial del ENFEN ha confirmado que la Alerta de El Niño Costero se mantendrá vigente, al menos, hasta noviembre de 2026. Para el sector del arándano en Perú, este anuncio marca el inicio de una temporada de alta exigencia, donde el manejo del estrés térmico y la eficiencia logística serán las claves para mantener el liderazgo global.

Escenario climático: Calor y humedad en la costa norte

Según los datos del Senamhi, el trimestre marzo-mayo de 2026 presentará un escenario desafiante. Se proyectan lluvias superiores a lo normal en la costa norte y, lo más preocupante para los productores, anomalías térmicas que podrían elevar las temperaturas hasta +3 °C por encima de sus rangos habituales.

Esta combinación de factores impacta directamente en la fisiología del arándano:

  • Diferenciación floral: El exceso de calor puede alterar los ciclos de floración.
  • Calidad del fruto: El estrés térmico pone en riesgo la firmeza y los niveles de azúcar (grados Brix).
  • Presión fitosanitaria: La humedad favorece la aparición de plagas y enfermedades que obligan a un monitoreo constante.

Resiliencia operativa: Del campo al puerto

A diferencia de años anteriores, la industria llega a este 2026 con una reconversión varietal más madura. El uso de variedades con menor necesidad de horas frío y mayor vida de anaquel es la principal apuesta para mitigar los efectos del clima.

Sin embargo, el reto no termina en el huerto. El ENFEN también advierte sobre el aumento de caudales en los ríos de la vertiente del Pacífico. En una industria que mueve volúmenes récord, la conectividad terrestre y la fluidez en los puertos son críticas para evitar retrasos que comprometan la condición de la fruta en los mercados de destino.

Consistencia como factor competitivo

En un mercado global donde la ventana comercial de Perú es observada de cerca por competidores como México y Marruecos, la consistencia es el activo más valioso. La capacidad de entregar un producto de alta calidad, a pesar de las condiciones adversas, definirá no solo los precios de la temporada, sino la consolidación del modelo exportador peruano ante el cambio climático.

Fuente: Blueberries Consulting