Piura: Instalan parcelas demostrativas de maracuyá para mitigar el impacto del Fusarium en cultivos de banano

A través del Instituto Nacional de Innovación Agraria (INIA), se implementaron módulos de validación técnica en el norte de Perú. El objetivo científico es evaluar el comportamiento del maracuyá como cultivo de rotación y cobertura viva para romper el ciclo biológico del hongo que amenaza la sostenibilidad del banano orgánico de exportación.
Junio 10, 2026

El Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri) de Perú ha dado un paso estratégico en la región Piura para defender la sanidad de uno de sus cultivos de exportación más emblemáticos. A través del Instituto Nacional de Innovación Agraria (INIA), se concretó la instalación de parcelas demostrativas y módulos de validación de maracuyá (Passiflora edulis), diseñados específicamente para mitigar y reducir el impacto negativo provocado por el hongo Fusarium en las plantaciones de banano de la zona norte del país.

Esta intervención técnica responde de forma directa a la necesidad de proteger los valles productores de Piura, considerados el núcleo de la producción de banano orgánico transable en los mercados internacionales, frente a las amenazas fitosanitarias del suelo que comprometen el rendimiento por hectárea y la viabilidad económica de las asociaciones agrícolas locales.

El maracuyá como rompedor del ciclo fitopatógeno

El principio técnico detrás de la introducción de parcelas demostrativas de maracuyá en áreas bananeras o colindantes se basa en la diversificación productiva y el manejo agroecológico del suelo. Los especialistas del INIA evalúan los siguientes beneficios de este modelo mixto:

  • Efecto de rotación y quiebre de ciclo: Al no ser hospedero de las razas de Fusarium que atacan a las musáceas (como el Fusarium oxysporum f. sp. cubense), el maracuyá permite interrumpir la continuidad biológica del hongo en el suelo, limitando su capacidad de propagación e inóculo.
  • Diversificación de ingresos para el productor: La incorporación del maracuyá ofrece una alternativa comercial rentable y de rápido retorno para los pequeños agricultores de Piura, asegurando la continuidad de ingresos en caso de parcelas que requieran cuarentena o descanso de banano.
  • Mejora del microbioma del suelo: El manejo agronómico de este frutal de pasifloráceas fomenta la regeneración de la materia orgánica y estimula la presencia de microorganismos benéficos nativos (como bacterias y hongos antagonistas) que compiten de manera natural con el patógeno.

Transferencia tecnológica e instrucción en el campo

El despliegue del INIA en Piura contempla no solo la instalación física de las parcelas de validación, sino un agresivo programa de escuelas de campo e instrucción técnica dirigida a los líderes de los gremios bananeros locales. En estas jornadas, los ingenieros agrónomos transfieren conocimientos sobre la selección de material vegetal propagativo libre de virus, instalación de sistemas de tutorado eficientes para maracuyá y manejo integrado de la nutrición hídrica para evitar la escorrentía que dispersa el hongo.

Coordinadores del proyecto señalaron que la validación de estas herramientas biológicas y de diversificación es fundamental para consolidar una agricultura familiar resiliente y tecnificada. Al dotar a las comisiones de regantes y productores organizados de alternativas científicas viables, el agro peruano blinda su estatus fitosanitario frente a plagas complejas del suelo, garantizando la competitividad de sus frutas tanto para el consumo interno como para los mercados de exportación globales.