Piura se consolida como el nuevo motor del arándano: Ya cuenta con 881 hectáreas en producción

La región norteña registra un crecimiento exponencial en la superficie de berries, alcanzando una producción de 9.530 toneladas en la última campaña. El uso de variedades de baja necesidad de frío y tecnología de riego de precisión son las claves de este ascenso productivo.
Marzo 19, 2026

El mapa del arándano en el Perú sigue expandiéndose hacia el norte. Según el último informe de la Dirección Regional de Agricultura (DRA Piura) y su Oficina de Estadística, la región de Piura ya cuenta con 881 hectáreas dedicadas a este cultivo, consolidándose como una zona estratégica para la agroexportación nacional. Este desarrollo ha permitido que la región alcance una producción de 9.530 toneladas, aportando un dinamismo renovado a la canasta exportadora del departamento.

Este avance responde a una estrategia de diversificación frente a cultivos tradicionales de la zona, como el mango o el limón, aprovechando las ventajas competitivas que ofrece el clima piurano para ciertas variedades de arándanos que requieren pocas horas de frío.

Productividad y tecnología en el desierto

El éxito de las 881 hectáreas en Piura no solo es cuestión de superficie, sino de eficiencia. El rendimiento promedio y la calidad de la fruta han sorprendido a los mercados internacionales, gracias a:

  • Variedades adaptadas: El uso de genética de última generación (como las variedades de los programas Biloxi, Ventura y nuevas licencias) permite cosechas tempranas que capturan mejores precios.
  • Manejo hídrico: La implementación de sistemas de riego tecnificado por goteo ha sido fundamental para convertir áreas eriazas en campos altamente productivos.
  • Ventana comercial: Piura logra salir al mercado en momentos clave, complementando la oferta de regiones líderes como La Libertad e Ica.

Impacto socioeconómico

El crecimiento de los berries en Piura está generando un impacto positivo en el empleo local, demandando mano de obra especializada para la cosecha y el packing de una fruta extremadamente delicada. Hacia el cierre de 2026, se proyecta que la superficie siga aumentando, impulsada por nuevas inversiones de empresas líderes que ven en el norte peruano un potencial aún por explotar en la industria de los “superfoods”.