Radiografía de la industria: Dos líderes exportadores, un destino principal y la necesidad de diversificar
Por Alejandro Cabrera Cigarán, Sub Gerente de Planeamiento de la Cadena de Suministro – Migiva Group
La industria global de la uva de mesa podría presentar durante esta temporada un liderazgo conjunto, en donde Perú, con el primer lugar mundial en exportaciones, estaría compartiendo su posición con China, el mayor productor.
Para entender este contexto es importante comprender que el comportamiento de los principales países productores, exportadores e importadores, no es el mismo y guardan claras diferencias entre cada uno de estos escenarios.
Por el lado de los países productores, y tomando como referencia las últimas proyecciones compartidas por el USDA, destaca China con un liderazgo inalcanzable: 15 millones de Tm producidas para la temporada 2025/2026. Se trata de un volumen que representa prácticamente el 50% de la producción global (estimada en 30 millones de Tm) y que le permite entonces distanciarse de sus competidores, entre los que le siguen India y Brasil, con el 10.5% y 5.8% de participación, respectivamente.
Estos datos llevan a preguntarnos ¿Dónde se encuentran Perú y Chile en esta producción global? La respuesta puede sorprender, ya que en este ítem y a pesar de su relevancia en la exportación, ambos países, en conjunto, suman apenas un 5% de participación.
Con respecto a los países exportadores y como se anticipó en el inicio de esta columna, durante la campaña 25/26 tendríamos un liderazgo compartido entre Perú y China, con poco más de 770.000 Tm exportadas por cada uno. Es preciso aclarar que, por el momento, cada uno concentra sus envíos en destinos donde no compiten.
El gigante asiático centra su oferta mayoritariamente en países limítrofes o cercanos geográficamente, entre los que destacan Vietnam, Tailandia e Indonesia, los que representan aproximadamente el 60% de estos envíos. La oferta de Perú, en tanto, se dirige principalmente a Estados Unidos y Europa y no cuenta con una alta participación en el Sudeste Asiático debido a las largas distancias y rutas comerciales aún poco competitivas.
Pero por otra parte es importante destacar que estos destinos son los que mayor crecimiento en sus importaciones están teniendo, por lo que será relevante cuestionarse si Perú podría también abastecerlos decididamente. Si este último escenario llega a ocurrir, el “complemento” entre las ofertas de Perú y China, ya no sería tal y se podrían empezar a ver ambas ofertas como competidoras.

Completan el TOP 5 de países exportadores, Chile, Sudáfrica e India, con el 12.5%, 8.5% y 7.1%, respectivamente, sobre una exportación total a nivel global que bordea las 4.2 millones de Tm, y que crece en un 3% respecto a la campaña previa.
¿Quiénes compran estas uvas?
Por el lado de los países importadores, Estados Unidos se consolida como el principal recibidor de uva de mesa, con más de 915.000 Tm importadas -proyección para esta temporada de acuerdo con el USDA-. Este valor representa el 23% de las compras globales, consolidándose aún más como el gran destino de esta fruta. Le siguen la Unión Europea y Rusia, con el 16.7% y el 10% de la participación, respectivamente.
De esta forma queda clara la relevancia de Estados Unidos en el mercado global de la uva de mesa, por lo que es importante identificar cómo se viene abasteciendo este destino. Aquí los países del hemisferio sur y México juegan un papel protagónico.
Durante la temporada 2024/2025 y de acuerdo con el Reporte de Exportaciones de uva de mesa del hemisferio sur, elaborado por Provid; Perú fue el líder del abastecimiento a este destino, con poco más de 43 millones de cajas de 8.2 kg, seguido de Chile con 36 millones de cajas y México con 18 millones de cajas.
Cobra especial importancia el traslape entre las campañas de exportación de estos tres orígenes para el mercado norteamericano, con una clara relevancia (en la temporada 24/25) de Perú desde la semana 42 hasta la 6 aproximadamente; para darle paso a Chile, con presencia importante desde la semana 2, pero marcando un crecimiento sostenido desde la semana 5 hasta la 15. Posteriormente se le da paso a México, con envíos desde la semana 22 hasta la 30.
Será importante analizar al cierre de la temporada 2025/2026, cómo se comportaron los abastecimientos a Estados Unidos, y así confirmar si se siguió el mismo comportamiento escalonado de sus principales abastecedores, o si es que se traslaparon las campañas de los principales orígenes, como es el caso de Chile y Perú. No obstante, no deja de ser una señal de alerta, que a pesar de la superposición evidenciada la temporada pasada, durante 6 semanas se superaron los 4 millones de cajas de 8.2 kg enviadas semanalmente desde Perú y Chile, específicamente entre las semanas 51 y 6.

Estos volúmenes generan una presión directa de la oferta hacia el mercado, que de no equiparar con acciones que empujen la demanda y el consumo de uva de mesa, sobre todo durante estos períodos, tendrán un impacto significativo en los precios y retornos esperados por parte de los exportadores de ambos orígenes. Urge pues, que iniciativas como las del Global Grape Group, “Have a Grape Day”, puedan desarrollarse de manera constante y permanente, buscando generar un impacto en el consumo y un incremento de la demanda de esta fruta, sobre todo en Estados Unidos, como principal destino de la oferta de los países exportadores.
Más allá de EE.UU.
Sin embargo, Estados Unidos no debería ser el único foco de atención. Si revisamos las exportaciones a Europa, durante la temporada 24/25, en donde Sudáfrica lidera los envíos con 24 millones de cajas de 8.2 kg, seguido de Perú con 20 millones de cajas y Chile, con 12 millones de cajas; nos enfrentamos a un mercado de 56 millones de cajas adicionales, solo considerando la oferta de los tres jugadores más relevantes del hemisferio sur.
El escalonamiento mencionado en la realidad de Estados Unidos también se ve reflejado en Europa, en donde los envíos de Perú predominan entre las semanas 41 a la 3; pasando a los de Sudáfrica entre las semanas 48 a la 11; para terminar con Chile con envíos relevantes desde, justamente, la semana 11 a la 17.
Como se ha descrito en los párrafos anteriores, la oferta del hemisferio sur a Estados Unidos y Europa suma más de 135 millones de cajas de 8.2 kg, si se toma como referencia lo exportado durante la temporada pasada. Sin embargo, la exportación real de la temporada, totalizada para los 3 orígenes más importantes de esta parte del mundo, ascendió a más de 190 millones de cajas. Es decir, hay suficiente espacio para más de 55 millones de cajas adicionales que, se dividen entre destinos de Asia y Latinoamérica, en donde el propio México se ha convertido no solo en un abastecedor clave a Estados Unidos, sino también, en un destino importante para recibir la oferta del hemisferio sur, y sobre todo la de Perú, pues durante el ejercicio anterior se exportaron más de 6.5 millones de cajas de 8.2 kg solo a este mercado.
La proyección de envíos para la temporada actual refleja un comportamiento similar a la pasada, al menos como volúmenes totales por parte de los tres jugadores clave de la uva de mesa más importantes del hemisferio sur (Perú, Chile y Sudáfrica) con un volumen cercano a los 190 millones de cajas de 8.2 kg.

Será sumamente importante desarrollar mercados nuevos, sobre todo para esos 55 millones de cajas que no se destinan a Estados Unidos o Europa. Y es aquí donde las estimaciones del USDA cobran una relevancia importante que podría reflejar hacia dónde apunta el futuro de la nueva oferta de la uva de mesa. Se mira a Vietnam, Indonesia y Kazajistán, destinos que reflejan un importante crecimiento en sus estimaciones de arribos o llegadas, pasando de 186,000 a 215,000 Tm en Vietnam (16% de crecimiento), de 122,000 a 135,000 Tm en Indonesia (11%) y de 89,000 a 115,000 Tm en Kazajistán (29%).
A pesar de que los mercados mencionados son del continente asiático, y se encuentran físicamente más próximos a China, el nuevo colíder global en las exportaciones de la uva de mesa; habría que cuestionarse qué es lo que valoran más estos consumidores, y si es que la oferta de esta parte del mundo puede ser más atractiva que la que se encuentra más cercana.
La respuesta estará en la decisión de los países del hemisferio sur de apostar decididamente por estos mercados “emergentes” en consumo de uva de mesa, que permitan poder seguir descentralizando los clásicos envíos y así darle un nuevo aire y envión a la industria, pensando sobre todo en las semanas de mayor saturación de volumen en destino, como el caso de Estados Unidos en las semanas del año mencionadas anteriormente.