Récord exportador y alerta climática: el arándano peruano ante una nueva temporada de incertidumbre

Tras alcanzar cerca de 380.000 toneladas exportadas en 2025/26, la industria peruana proyecta su próxima campaña con cautela. La posible ocurrencia de un nuevo episodio de El Niño vuelve a poner a prueba su capacidad de adaptación.
Septiembre 7, 2026

Por: Camila Miranda Gerente general de iQonsulting

La industria peruana del arándano ha transformado el mercado mundial y la visión del negocio, hasta convertirse en uno de los sectores más atractivos para inversionistas nacionales e internacionales. Esta evolución se refleja en la creciente participación de empresas extranjeras y fondos de inversión que han apostado por el desarrollo del cultivo en el país.

Al igual que otros grandes proveedores, Perú enfrenta desafíos relevantes. Entre ellos se encuentran el incremento de los costos de mano de obra, debido a la alta demanda de personal durante la cosecha, y los efectos del cambio climático, que han intensificado la frecuencia y el impacto de fenómenos meteorológicos como El Niño. Estos eventos provocan lluvias y aumentos de temperatura, especialmente en la costa norte del país, donde se concentra la mayor superficie plantada con arándanos.

Sin embargo, la industria peruana ha demostrado una notable capacidad de adaptación. A sus ventajas comparativas —como la disponibilidad de tierras agrícolas, las condiciones climáticas favorables, la buena sanidad vegetal, el acceso a recursos hídricos y los costos laborales más competitivos que los de otros países productores— se suman importantes fortalezas construidas a lo largo de los últimos años.

Entre ellas se destacan el posicionamiento de la marca país y la innovación permanente en genética y recambio varietal, orientada a incorporar variedades con menores requerimientos de frío, mayor tolerancia a las altas temperaturas, mejor productividad y una vida de poscosecha más prolongada. Esta evolución también ha permitido obtener fruta de excelente calibre, firmeza y condición. A ello se agrega la rápida adopción de tecnologías productivas, como las plantaciones de alta densidad y los sistemas de cultivo en macetas, entre otras.

La temporada 2025/26 marcó un récord para la industria peruana, con exportaciones cercanas a las 380.000 toneladas. Este volumen representó un crecimiento del 21% respecto de la campaña 2024/25, cuando se enviaron 313.000 toneladas.

La temporada 2024/25, por su parte, había significado una recuperación luego de la fuerte caída registrada en 2023/24. Aquella campaña estuvo afectada por el denominado invierno cálido asociado al fenómeno de El Niño de 2023, especialmente en la costa norte y central del Perú. Como consecuencia, las exportaciones alcanzaron apenas 224.000 toneladas, un 22% menos que en la temporada 2022/23.

Las perspectivas para 2026/27 vuelven a estar condicionadas por la posible ocurrencia de un nuevo episodio de El Niño. De hecho, algunos medios han denominado a este escenario como un eventual “Niño Godzilla”, apodo utilizado para describir la posibilidad de un evento de gran intensidad. 

No obstante, la evolución del fenómeno sigue siendo incierta y los pronósticos continúan ajustándose a medida que avanza el invierno. Por lo tanto, aún es prematuro estimar con precisión su impacto sobre la producción peruana de arándanos. De todos modos, el escenario vuelve a generar preocupación, especialmente por los efectos que el invierno cálido tuvo sobre la campaña 2023/24.

Si el fenómeno evoluciona hacia un evento de mayor intensidad, es probable que la industria enfrente una desaceleración de su ritmo de crecimiento e, incluso, una reducción de la oferta exportable durante la próxima temporada. El principal riesgo radica en que Piura, Lambayeque, La Libertad, Áncash y Lima, departamentos que concentran cerca del 88% de las exportaciones peruanas de arándanos, serían también los más expuestos a sus efectos. En consecuencia, cualquier alteración climática significativa en estas zonas podría repercutir directamente sobre el volumen total exportado.

Temporada 2025/26: exportaciones en niveles récord

Las exportaciones peruanas de arándano fresco alcanzaron un récord de 380.229 toneladas durante la temporada 2025/26. El resultado se obtuvo pese a las condiciones climáticas adversas registradas al comienzo de la campaña, que limitaron parcialmente el potencial productivo e impidieron alcanzar las proyecciones que, bajo un escenario más favorable, superaban las 400.000 toneladas.

Norteamérica se mantuvo como el principal destino de la fruta peruana, al concentrar el 51% de los envíos, equivalentes a 193.442 toneladas. En este mercado, el precio promedio alcanzó los USD 6,5/kg FOB, cifra inferior a la registrada en la temporada anterior.

Europa ocupó el segundo lugar, con 122.330 toneladas, equivalentes al 32% del volumen total, y un precio promedio de USD 6,7/kg FOB. En tanto, el Lejano Oriente recibió 55.630 toneladas, que representaron el 15% de las exportaciones. Con un valor promedio de USD 7,1/kg FOB, se consolidó como el mercado de mayor retorno por kilogramo.

Estados Unidos conserva el liderazgo, mientras Asia gana protagonismo

Estados Unidos continuó siendo el principal mercado para el arándano peruano, con el 49% de las exportaciones. Los envíos alcanzaron las 187.000 toneladas, un 9% más que en la temporada anterior.

Canadá registró la mayor expansión relativa dentro de Norteamérica: sus importaciones crecieron un 170% y llegaron a 6365 toneladas.

En Europa, los Países Bajos se consolidaron como la principal puerta de entrada para la fruta peruana, al absorber el 24% del volumen total exportado. Los envíos hacia este destino aumentaron un 36%, lo que reafirmó su papel estratégico como centro de distribución y reexportación hacia el resto del continente.

China, por su parte, incrementó sus importaciones un 17%, hasta alcanzar las 44.265 toneladas. Este crecimiento se vio favorecido por la puesta en marcha de las rutas marítimas directas desde el puerto de Chancay, que permitieron reducir los tiempos de tránsito y los costos logísticos, y fortalecer la competitividad de la fruta peruana en el mercado asiático.

La producción avanza hacia nuevas zonas del país

La Libertad se mantuvo como el principal departamento exportador, al concentrar el 50% de los envíos nacionales. Durante la temporada 2025/26 exportó 189.622 toneladas, lo que representó un incremento del 17% respecto de la campaña anterior.

En segundo lugar se ubicó Lambayeque, con 89.531 toneladas y un crecimiento del 28%.

Al mismo tiempo, la industria continúa extendiendo su presencia hacia nuevas zonas productivas. Moquegua y otros departamentos ubicados en el interior y el sur del país, como Huancavelica, Apurímac y Amazonas, comienzan a incorporarse al desarrollo del cultivo.

Esta expansión responde tanto a la búsqueda de áreas con condiciones agroclimáticas favorables como a una estrategia de adaptación frente a los efectos del cambio climático. En particular, el aumento de las temperaturas y la mayor recurrencia de eventos asociados a El Niño en el norte del Perú han impulsado una progresiva diversificación geográfica de la producción, con el propósito de reducir la dependencia de las zonas tradicionalmente más expuestas.

El recambio varietal redefine la industria peruana

El recambio varietal continúa transformando la industria peruana del arándano, con una participación creciente de nuevas genéticas orientadas a mejorar la productividad, la calidad de la fruta y la adaptación a condiciones climáticas más cálidas.

Durante la temporada 2025/26, Ventura se mantuvo como la principal variedad exportada por Perú, con el 25% de los envíos nacionales. Sus exportaciones aumentaron un 4% respecto de la campaña anterior.

El principal cambio en el ranking estuvo protagonizado por Sekoya Pop, que por primera vez superó a Biloxi y se posicionó como la segunda variedad más exportada del país. Sus envíos alcanzaron las 58.460 toneladas, con un crecimiento del 47% respecto de la temporada anterior.

En contraste, Biloxi, una de las variedades libres que impulsaron el desarrollo inicial de la industria peruana del arándano, registró una disminución del 20% en sus exportaciones.

Cabe señalar que muchas de estas variedades anteriormente aparecían registradas como “sin especificar” en los datos aduaneros. Por ese motivo, la información histórica sobre las exportaciones por variedad en Perú comenzó a adquirir mayor precisión en las campañas recientes (véase tabla de variedades exportadas).

La temporada 2026/27 pondrá nuevamente a prueba la capacidad de adaptación de la industria peruana del arándano. El desafío será sostener el crecimiento alcanzado, profundizar la diversificación productiva y varietal, y responder con rapidez a un escenario climático que vuelve a exigir anticipación, tecnología y decisiones cada vez más precisas.

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