Reto aceptado: altibajos de la campaña del packaging en 2024
Aunque en la temporada agroexportadora 2024/2025 no hubo un desabastecimiento generalizado de empaques en el Perú, sí se evidenciaron desafíos y cambios en el sector. En particular se afectaron aquellos insumos importados, principalmente bobinas de papel y láminas plásticas, con retrasos en la entrega de suministros a los fabricantes locales.
Por Renato Manrique
Si bien el año 2024, el sector agroexportador peruano alcanzó cifras récord en el valor de las exportaciones, enfrentó desafíos en el abastecimiento de materiales de empaque, principalmente de materias primas como el cartón. A esto se agregan problemas en la cadena logística, lo que afectó a toda la industria en la segunda mitad del año. Ante ello, las empresas agrícolas redoblaron esfuerzos para poder solventar la campaña y poder cumplir con los envíos en las fechas programadas. Pero no es el único reto: el sector debe adaptarse a las nuevas tendencias hacia la sostenibilidad y la economía circular.
El Perú, en los últimos años, ostenta el liderazgo mundial en la exportación de arándanos, uva de mesa, cítricos, espárragos y un notable aporte en paltas. Por ello, los requerimientos de empaques están estrechamente vinculados a las exigencias de los mercados de destino, lo cual determina el tipo de envase y embalaje a utilizar. De acuerdo a Patricio Luzanto, presidente del Comité de Envases, Embalajes y Productos de Papel de la Asociación de Exportadores (Adex), se debe distinguir que la oferta de proveedores para el sector agroexportador tiene tres grandes actores: quienes manufacturan localmente, comercializan y exportan.

Si bien en la campaña agroexportadora 2024/2025 no hubo un desabastecimiento generalizado de empaques, sí se evidenciaron desafíos en el sector.
En primer lugar, están los proveedores más consolidados y competentes, que también producen por cuenta propia y tienen socios de negocios que les proveen de productos terminados. Esto propicia una oferta y propuesta de solución más amplia, diversa e integral, que suele incluir un portafolio de diferentes tipos de envases y/o materiales de embalaje, entre los que destacan los suministros de cajas plásticas, madera y cartón, contenedores para las frutas y hortalizas.
Tal es el caso de los envases termoformados (clamshells y punnets), alvéolos de PP y/o pulpa moldeada, bolsas plásticas y productos de papel: cartones corrugados, papel gofrado y papel fruta, así como cobertores plásticos para pallets y generadores de SO2. En relación con ello, el ejecutivo señala que también figuran aquellos proveedores que básicamente importan algunas categorías específicas y distribuyen para el mercado nacional
Asimismo, detalla que surgen proveedores eventuales, los cuales en general, no tienen presencia local o están recién iniciando alguna actividad comercial. Estos últimos, básicamente realizan negocios spot o aprovechan déficits de ocurrencia en el suministro estacional, para introducir y ofertar directamente productos en abierta competencia de precios, bastante inusuales.
“Todo ello, sin realmente garantizar el cumplimiento de los estándares internacionales de inocuidad y certificaciones a las que toda la cadena de suministro debe someterse. Tampoco aseguran a los agroexportadores que recibirán las declaraciones juradas que les permitan acceder el beneficio del reintegro tributario (draw-back) de sus exportaciones de productos no-tradicionales”, enfatiza el también gerente general de Suragra, distribuidora y comercializadora de productos de packaging.
FALTA DE ABASTECIMIENTO DE MATERIAS PRIMAS
Aunque en la temporada agroexportadora 2024/2025 no hubo un desabastecimiento generalizado de empaques en el Perú, sí se evidenciaron desafíos y cambios en el sector. Luzanto manifiesta que, en particular, se afectaron aquellos insumos importados, principalmente bobinas de papel y láminas plásticas, debido a retrasos en en la entrega de suministros a los fabricantes locales. Ello, a su vez, se atribuye a problemas con las compañías navieras y el excesivo tiempo de viaje, provocados por congestión portuaria y los conflictos y tensiones geopolíticas a nivel internacional.

Patricio Luzanto, presidente del Comité de Envases, Embalajes y Productos de Papel de la Asociación de Exportadores (Adex)
Adicionalmente, se presentaron severas dificultades logísticas y operativas a nivel local, con el acceso restringido y excesivamente prolongado al terminal portuario para el recojo de mercaderías y devolución de contenedores, desde y hacia el puerto del Callao. “Esta situación fue generando sobrecostos y gastos adicionales no previstos, que encarecieron innecesariamente los costos de importación y, por ende, el precio final del producto nacionalizado, cuando existían precios de venta en firme, ya negociados y pactados, con los agroexportadores”.
Respecto de los principales cultivos de exportación, apunta que, en general, se vio afectada la uva de mesa por la disponibilidad restringida de la importación o producción local de productos terminados, tales como bolsas plásticas, clamshells y punnets, papel gofrado y cartón corrugado. Mientras que los arándanos se vieron principalmente afectados por dificultades logísticas y de suministro de bolsas plásticas, clamshells y punnets.
Por su parte, Pablo Lezaeta, gerente de planta de Sun Fruits Exports, recuerda que el problema más relevante lo tuvieron con el abastecimiento de cajas de cartón, debido a la falta de materia prima por parte de las cartoneras.
“Fue crítico en algún momento, pero finalmente, en lo que nos toca, la situación se superó. Respecto a los otros insumos tuvimos algunos inconvenientes logísticos en los puertos para la liberación de contenedores, pero nada muy grave”, indica.
En tanto, Santiago Reyna, CEO de Carvimsa, empresa del Grupo Comeca, explica que el año 2024, en Perú, se presentó una situación bastante especial cuando se juntaron tres campañas agroexportadoras, lo que dificultó el abastecimiento de empaques. “Se cruzaron tres campañas, lo que no debía ocurrir, se extendió la campaña de arándanos y se juntó con la de uva y el adelanto de la de mango. Eso propició un desabastecimiento de envases de cartón”. Pero más que eso, asevera, no hubo el volumen necesario de máquinas armadoras de empaques para poder proveer a las tres campañas que se solaparon.

Santiago Reyna, CEO de Carvimsa, empresa del Grupo Comeca.
A la vez, hace hincapié en que varias empresas que fabrican empaques tuvieron problemas en el suministro de materias primas, como el papel para elaborar el cartón corrugado, la tinta y el pegamento utilizado en las plantas ensambladoras. A ello suma las dificultades ya mencionadas con las navieras. “El puerto del Callao comenzó a tener problemas también de tránsito. Entonces, las navieras optaron por atender las campañas de arándanos y de uvas, dejando al mango rezagado”, indica.
En el caso de Carvimsa, no tuvieron complicaciones de esa magnitud. Al respecto, Reyna comenta que se abastecen de sus propios polímeros de papel, contando con la única planta molino del país en la que recolectan y procesan al 100% fibra secundaria (papel y cartón reciclado). “Eso es una ventaja, porque nosotros no estamos sujetos a los factores externos. Como tal cumplimos con nuestros clientes en cuanto al abastecimiento ofrecido y también recibimos demanda de otros competidores que no pudieron ser atendidos por las razones mencionadas. Tener producción de papel propia nos permite tomar esa participación de mercado”.
Pero, además, cuentan con otras tres plantas: una para hacer cajas de cartón corrugado, otra para hacer esquineros y tubo de papel prensado y una tercera para fabricar envases de hojalata para productos en conserva. En esa línea, indica que han invertido en las ampliaciones en el molino de papel para aumentar su capacidad de producción en al menos un 25%, así como en las mejoras de los equipos de impresión. “Tenemos que producir papeles que nos permitan ser competitivos y que esta ventaja que tenemos se mantenga a lo largo de los años que vienen”, proyecta.
COSTOS DE LOS MATERIALES EN LAS ÚLTIMAS TEMPORADAS
Todos los desafíos que se han planteado pudieron haber tenido un impacto directo en el costo de los materiales de empaque. En relación con ello, Lezaeta señala que, en general, fue una campaña con precios muy parecida a la anterior, incluso algo más bajos que la precedente, especialmente en lo que respecta a los insumos plásticos, donde la diferencia a la baja fue de entre un 3 y un 6%, dependiendo del tipo de insumo. En cuanto a la madera, añade, estuvo en los mismos rangos de precio, mientras que el cartón tuvo un alza respecto al año anterior del orden del 2 al 3%.
Por su parte, Luzanto manifiesta que, de aumentar los costos de los materiales de embalaje y envases, el impacto no debiese ser tan significativo ni tampoco restarle competitividad ni rentabilidad a la industria agroexportadora, como sí ocurre con los incrementos de tarifas en los fletes marítimos y la aplicación de aranceles. “Esto último, hay que entenderlo bajo condiciones de una declarada guerra comercial, entre potencias que son importantes mercados proveedores de insumos y materiales de embalaje y a la vez relevantes destinos comerciales para frutas y hortalizas de exportación”, explica.
Es en este contexto, que ante una inestabilidad del sistema tarifario de fletes marítimos, no descarta que se genere un incremento del costo de estos y exista incluso escasez de contenedores, causando estragos a la actividad agroexportadora e importadora- manufacturera-exportadora de envases, materiales de embalaje y productos de papel.
ACCIONES PARA SOLVENTAR LA CAMPAÑA AGROEXPORTADORA
Las soluciones ante dificultades logísticas-operativas y escenarios críticos para el flujo de suministros suelen ser complejas y costosas para el sector agroexportador de productos perecibles, dado que la vida de poscosecha y, por extensión, la vida útil de los productos, puede verse afectada y reducida por factores inherentes a la condición del perecible y a causales de origen externo de este.
En ese escenario, Luzanto dice que las empresas agroexportadoras, con el soporte técnico-comercial de sus proveedores de envases, materiales de embalaje y productos de papel, lograron sortear estas dificultades logísticas- operativas con producciones locales adicionales, realizadas en turnos extraordinarios y/o prolongados, e importaciones específicas y acotadas por vía aérea y terrestre, en algunos casos, así como el uso de envases y sistema de embalajes alternativos.
Consultado sobre ello, el gerente de planta de Sun Fruits Exports expresa que hubo casos extremos en que se tuvo que cambiar los programas originales y considerar adelantar aquellos correspondientes a plástico o madera. Pese a la complejidad y riesgos comerciales ocurridos en la reciente campaña de exportación (2024/25), el gerente general de Suragra resalta que hubo incrementos altamente significativos en los envíos de arándanos, paltas y espárragos.

Pablo Lezaeta, gerente de planta de Sun Fruits Exports.
MEDIDAS ANTE UN ESCENARIO FUTURO
En los últimos meses existe un alto nivel de incertidumbre, asociado a la imposición de aranceles, guerra comercial, tensiones geopolíticas, incremento de tarifas de fletes marítimos, congestión portuaria y hasta una posible escasez de contenedores. Ante ese contexto, Luzanto considera que las empresas que manufacturan, exportan e importan envases, materiales de embalaje y productos de papel, deberán planificar y poner en práctica estrategias, negociaciones y acuerdos comerciales que les permitan asegurar el suministro oportuno de sus materias primas.
“Para ello se debe generar stock de seguridad en sus diversas categorías de productos terminados y estar atentos a cualquier cambio en las condiciones agroclimáticas y del comercio internacional que pudieren afectar o incidir en sus propios suministros, así como a su cartera de clientes, en las campañas de exportación de frutas y hortalizas”, recomienda.
La clave está en tratar de cerrar los programas comerciales lo antes posible. Para Lezaeta lo ideal es que estos se concreten un par de meses antes del inicio de las cosechas, con el fin de asegurar los abastecimientos y lograr mejores precios. Otro tema a considerar es contar con los insumos en planta al menos 15 días antes de la fecha de empaque. “La experiencia nos ha enseñado que la proyección de cosecha es muy variable. El clima nos cambia muchas veces nuestras estimaciones de inicio o término de las mismas”, puntualiza.
TENDENCIA A LA SOSTENIBILIDAD Y ECONOMÍA CIRCULAR
La economía circular es un modelo de producción y consumo enfocado en la sostenibilidad, que implica reutilizar, renovar y reciclar materiales y productos existentes todas las veces que sea posible para crear un valor añadido. “En la práctica, implica reducir los residuos al mínimo. Cuando un producto llega al final de su vida, sus materiales se mantienen dentro de la economía siempre que ello sea posible gracias al reciclaje”. Así es como define Patricio Luzanto a este modelo económico que está en auge.
En ese sentido, apunta que, con la participación de 17 empresas, el Comité de Envases, Embalajes y Productos de Papel de la Asociación de Exportadores (Adex) impulsa la innovación, la sostenibilidad y la competitividad en el comercio exterior, promoviendo soluciones alineadas con las tendencias globales del sector. “El comité fomenta prácticas sostenibles y participa activamente en el Centro de Economía Circular y Alternativas al Plástico (CEAP). En el 2024 se acordó facilitar el acceso a soluciones innovadoras, desarrollar tecnologías para un cumplimiento de economía circular y mejorar regulaciones internacionales en sustentabilidad”, enfatiza.
La sostenibilidad también es un aspecto que interesa mucho en Carvimsa. Santiago Reyna comenta que en la compañía están preocupados por reducir los impactos ambientales, lo que repercute en beneficio de la industria. En sintonía con esa tendencia, desde hace 4 años elaboran cartón corrugado, priorizando el uso de materia prima proveniente del reciclaje, contribuyendo a las mejoras en la gestión de residuos del país.
“Nosotros procesamos 150.000 toneladas de papel al año, material que convertimos en papel nuevamente o en cajas de cartón y en tubos esquineros. Eso es muy potente, pero, no solo eso, sino que, con el fin de optimizar el recurso hídrico, tratamos de reducir el uso de los cuerpos de impresión de cada caja, pues cada tinte se tiene que lavar en agua. También evitamos el uso de blanqueador para pintar las cajas porque es contaminante. Los clientes ya entienden que no es una moda, sino que la sostenibilidad y la economía circular son una necesidad”, finaliza el empresario.