Revolución en el comercio peruano: Se abre la puerta a las Zonas Económicas Especiales Privadas

El Gobierno oficializó el Reglamento de la Ley N° 32449, marcando un hito en la política de comercio exterior al 2040. La normativa permite la creación de Zonas Económicas Especiales Privadas (ZEEP).
Abril 23, 2026

El Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur) publicó el DS 005-2026-MINCETUR, que pone en marcha el reglamento para la creación y funcionamiento de las Zonas Económicas Especiales Privadas (ZEEP). Firmado por el presidente José María Balcázar, este marco normativo busca transformar la estructura productiva del Perú, permitiendo que el sector privado lidere la administración de espacios estratégicos para la exportación con valor agregado.

Requisitos y selección de operadores

El reglamento establece un proceso riguroso para la puesta en marcha de estas zonas, dividido en dos etapas críticas: la calificación de la Zona y la autorización del Operador Privado. Para garantizar la seriedad y el impacto económico de los proyectos, los postores deberán cumplir con requisitos específicos:

  • Compromiso de Inversión: Los operadores deberán acreditar una inversión mínima de 1,500 UIT (Unidades Impositivas Tributarias) en un plazo de 2 años.
  • Formalidad Jurídica: El operador debe estar constituido como persona jurídica en el Perú.
  • Supervisión y Control: El documento define mecanismos estrictos de fiscalización para asegurar que las actividades permitidas se alineen con los objetivos de competitividad nacional.

Un motor para la descentralización

El ministro de Comercio y Turismo, José Reyes, destacó que las ZEEP son un pilar de la Política Nacional Multisectorial de Comercio Exterior al 2040. Al permitir que el sector privado gestione estas zonas, se busca integrar a nuevas regiones en las cadenas globales de valor, facilitando la incorporación de innovación y tecnología en la matriz exportadora.

Este reglamento es fruto de un trabajo articulado con los ministerios de Economía y de la Producción, incorporando además aportes del sector privado. Con esta medida, Perú no solo fortalece su seguridad jurídica, sino que se posiciona como un destino más predecible y atractivo para capitales extranjeros que buscan bases operativas eficientes en la región.