Uva de mesa: Recomendaciones para la campaña 2025/26
Los expertos en el cultivo de frutales como la uva de mesa saben muy bien que nunca hay una campaña igual y que ninguna campaña es fácil. En ese escenario, Luis Garavito, asesor en uva de mesa y gerente agrícola de Sociedad Agrícola Saturno, señaló en su presentación “Campaña 2025-2026: ¿Normal. Existe? Respondiendo desde el manejo agronómico”, durante el 2do Congreso Internacional de la Uva de Mesa CIUM 2025, que para afrontar una nueva temporada se debe analizar lo que se hizo mal antes y aprender de los errores de las campañas pasadas. En esa línea, brindó una serie de recomendaciones para aplicar en los campos de uva del Perú.
En un contexto en el que los productores tienen la mirada en exportar un producto de calidad, el especialista puntualizó que el 80% del éxito de cualquier campaña de uva de mesa y de cualquier cultivo es el manejo de riego y una buena lectura de clima. “Soy consciente que hablamos mucho de estimular foliarmente, radicularmente, pero no nos olvidemos de regar bien. Es el punto principal. Si queremos aprender mucho de riego deberíamos seguir a un arandanero y aprenderíamos realmente el cuidado que se tiene que tener en el cultivo para poder tener los éxitos que tiene actualmente ese cultivo”.
Asimismo, manifestó que si bien es consciente de la relevancia que tienen las nuevas variedades, no se deben cometer los mismos errores que se hicieron con las variedades tradicionales, siendo uno de ellos es el exceso de carga en los racimos por parrón lo que repercute en la reducción de la calidad de la fruta. “Entonces, no debemos cometer el mismo error de no mirar la planta como el actor principal del negocio, en no vigorizar, en no adaptarnos a las condiciones climáticas. En no entender que este negocio es exitoso cuando miran 10 variables y no solamente una”.
Clima, factor importante
Un aspecto primordial es saber cuáles son las condiciones climáticas en las que se va a desarrollar el cultivo para afrontar la próxima campaña, por lo que es necesario hacer una lectura anticipada “¿Cuál es la mejor forma de manejar costos en un negocio? predecir lo que se viene. Si sabemos que este es un año húmedo, como lo está demostrando Ica y hay mayor presencia de mildiu, deberíamos haber actuado preventivamente. Sabíamos que nos caería una lluvia que está registrada, en los meses de febrero y marzo, y no tuvimos un control de mildiu antes de ingresar a la costa”, señala y recalca que las condiciones climáticas en la mayoría de los casos son las que rigen el normal desenvolvimiento de un cultivo.
Garavito añade que si se observa detenidamente el clima en los últimos años, desde el 2023 hay un incremento en las temperaturas durante los meses de verano. ¿Esto de qué manera puede afectar? “Bueno, tenemos un mayor desarrollo vegetativo justo en la etapa en que se está terminando de madurar las yemas. Entonces, tenemos que llegamos a poda con un racimo mucho más chico, no tan bien formado y definitivamente tenemos mayor presencia de corrimiento”. En ese sentido, apunta que debe haber una proyección del comportamiento del clima con aporte tecnológico, visita a diferentes campos para ver realmente lo que está funcionando y cuál es el camino a seguir.
No podar temprano
Otro factor relevante es que no se debe podar la vid de forma muy temprana, ya que debilita la planta y puede resultar en brotes tardíos y de peor calidad. “Mientras más temprano lo podemos y lo enfrentemos a condiciones climáticas más adversas, la respuesta de nuestro parrón va a ser mucho más lenta. Tendremos problemas de brix, tal como evaluamos en una variedad Ivory, que no agarraba brix, cuyo problema era que 65% de racimos estaba sobre unos brotes débiles”. Por lo tanto, el momento ideal para la poda en la uva de mesa es durante el período de reposo vegetativo.
Si bien la respuesta de la vid a la poda temprana varía según la variedad, pudiendo en el caso de las variedades licenciadas tener más vigor, de acuerdo a la experiencia del asesor que el potencial genético puede hacer que produzcan mucho y puedan terminar la fruta, pero también dependerá como se maneje el parrón con el correr de los años. “Conozco parrones que tienen en Chincha 30 años, en México 30 años, y siguen produciendo normalmente. Entonces, hay que mirar un poco más a la planta como actor principal de este negocio, ¿no?”, describe.
Correcto manejo nutricional
En el manejo de la vid de uva de mesa, son fundamentales el nitrógeno, fósforo y potasio como macronutrientes, y el hierro, boro, zinc, manganeso y magnesio como micronutrientes. Estos minerales intervienen en funciones vitales como el desarrollo de la planta, la fotosíntesis, la formación de la flor, el cuajado del fruto y el engrosamiento de la piel.
En un escenario de cambio climático con altas y bajas temperaturas, que influye básicamente en la disminución de la fotosíntesis en el cultivo de la uva. ¿cómo se recupera la actividad fotosintética? “Hoja más grande con aminoácidos, todo lo que puedas estimular la clorofila con niveles altos de zinc, hierro, manganeso, lo que asegurará un buen desarrollo y rendimiento. También hay que aumentar potasio porque funciona como un osmoregulador, y en la apertura y cierre de las estomas, algo crucial en la fotosíntesis y la terminación de la fruta”, enfatiza Garavito
Según el asesor la carne de cuy también es recomendable utilizar porque contiene altos niveles de fósforo, lo que proporciona energía a nivel celular. Además, contiene zinc, antietileno, bloqueador solar, calcio, hierro “Entonces, quizás, ese tipo de recetas o ese tipo de situaciones que pasan día a día nos pueden ayudar muchísimo a entender cuál es la receta para sacar adelante nuestros campos. No seamos solamente técnicos que leen recetas, seamos cocineros. Y lo más importante seamos formadores de equipos que permitan el crecimiento de este negocio”, finaliza.